miércoles, 18 de octubre de 2017

Hoy en mi azucarillo. Hotel Península, Nueva York.




Hace unos días Juanma llegó a Nueva York, desde Australia. Se buscó la excusa de siempre: “me voy a tomar café con José”. Me imagino la cara de Amparo ante semejante anuncio. Hoy ya sabrá que el motivo de su viaje fue doble.

Llegó al hotel Península como siempre, llamando la atención. Pero me alegré al verlo.

Después de darnos un fuerte abrazo y preguntarnos sobre nuestras familias, nos sentamos y Juanma me dice en voz baja:

-¿Cómo andan los neoyorquinos de español?

-Progresan adecuadamente, Juanma. Le contesté.

-Lo tendré en cuenta. ¿Qué te parece mi camiseta?

La camiseta es negra y en el centro tiene un cuadrado dividido en nueve casillas con una fotografía cada una. En seis casillas las fotografías son de preciosos insectos y en las otras tres aparecen Puigdemont, Junqueras y Forcadell, algo desfavorecidos. En la parte superior se puede leer INSECTOS.

-Espectacular y algo llamativa ¿No habrás pasado por Barcelona luciendo tu camiseta?

-No,  pero que sepas que tengo muchos pedidos de allí. Y por cierto,  el taxista que me ha traído me ha comprado dos, una para “la seua dona” y otra para “la seua filla”.

-¿Y por qué dices “la seua dona”?

-Porque es de Martorell. Para que luego Puigdemont diga que habla en nombre del pueblo catalán. Codorníu juega malas pasadas.

-Bueno, pero hoy no vamos a hablar de política.

-No,  hoy no. Hoy hablaremos de nosotros. ¡Yo soy español!

Lo dice elevando un poco la voz y poniéndose de pie.

El camarero se acerca con dos vasos humeantes de café en una reluciente bandeja. Se para frente a Juanma y dice: ¡Yo soy español!

A continuación, se empiezan a levantar algunos clientes, próximos a nosotros.

-Yo soy española. Y yo. Yo también soy español. Yo soy española. Yo soy español.

Somos trece españoles, de diez comunidades. Juntamos varias mesas y hablamos de nuestros pueblos, de nuestras costumbres, de nuestras familias, de nuestros vecinos, de nuestros fracasos, de nuestros éxitos, de la selección española, de Nadal, de nuestras comidas, del jamón ibérico, de nuestros vinos, del queso manchego, de la Alhambra, de la Mezquita, del mar Cantábrico, de las Islas  Afortunadas, del Prado, del Camino de Santiago, del Mercadona, de los Cien Montaditos, de Zara. Resumiendo, hablamos de España.

Al final hubo abrazos, besos, apretones de mano y números de teléfono.

¡Ah!, se me olvida, Juanma leyó el azucarillo, que no tenía ninguna cita, pero dijo:

-Aquí se puede leer perfectamente: “ORGULLOSO DE SER ESPAÑOL”.

Recibió una cerrada ovación de los trece.

Algunos dicen que España es un invento, que es la suma de otras naciones.

Quedó claro que los trece del Hotel Península no opinan lo mismo.


AYLLÓN.

2 comentarios:

  1. Juanma está hecho todo un provocador con su camiseta, que dirían algunos. Yo solo creo que expresa lo que piensa y, aunque yo no soy muy de camisetas, lo mismo hasta le encargaba alguna si pudiera jajajajjaa.

    Qué bonito encontrarse a gente de tu mismo país cuando estás lejos. Seguro que fue una reunión estupenda y por lo que veo no os dejásteis ninguno tema en el tintero. ¡Ole vosotros y los que son como vosotros! :))

    Besos peninsulares, José.

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    1. El mejor sitio para comprobar que significa España para los españoles es en el extranjero. Juanma es Juanma, no lo puede remediar.
      Besos, amiga mía.

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